En el recietemente terminado  Congreso Internacional de Construcciones y Operadores Discursivos (CICOD), celebrado en Sevilla, nuestro compañero Francisco Javier Grande Alija presentó un magnífica comunicación, titulada “Dos fórmulas finales en la construcción del discurso: para que luego digan / para que luego no digan”.

En ese trabajo estudia el comportamiento de dos fórmulas finales basadas en el verbo decir en usos como los siguientes:

Fíjate el trabajo que hemos sacado adelante. ¡Para que luego digan que no pegamos ni golpe!

Claramente, “Doctor Who” está dejando de ser tradicionalista en sus elecciones, para que luego no digan que los británicos son clásicos y aburridos” (internet)

En ambos casos la oración completiva que sigue al verbo decir expresa un contenido proposicional que el hablante presenta como falso, tal como se desprende de la información a la que, por diversas vías (textuales y contextuales), tiene acceso el interlocutor. Se diferencian en que la estructura negativa anticipa un posible discurso crítico por parte de otros enunciadores, discurso que se espera neutralizar con la información constatada en la oración principal. En cambio, en el caso de la construcción afirmativa, aunque también se anticipa un discurso futuro por parte de otros enunciadores, el hablante actual es consciente de que será difícil evitarlo, a pesar de las evidencias aportadas por él. La consecuencia de esto es que el hablante muestra una actitud de malestar y dirige un reproche claro a tal conducta enunciativa. En definitiva, en ambas construcciones está presente un componente polifónico y polémico que se utiliza con diversos fines discursivos y argumentativos.

Basándose en un corpus de ejemplos extraídos de internet, así como de los corpus CREA y CORPES de la RAE, y asumiendo una metodología de orientación pragmática, Grande Alija  se plantea como objetivo desarrollar un análisis del comportamiento formal y discursivo de ambas fórmulas finales. Se trata de considerar el grado de variación formal que admiten los cambios semánticos que se han producido y los diversos usos discursivos con que pueden utilizarse. Este análisis contrastivo permitirá considerar los puntos de confluencia que se perciben entre ambas construcciones, así como sus diferencias, en especial en lo que se refiere al grado de transformación que, en cada caso, ha alcanzado lo que era una oración final subordinada en su evolución hacia un procedimiento convencional de conexión discursiva. Para explicar los cambios que se han producido en estas construcciones, nuestro compañero se apoya  en el concepto de insubordinación planteado por Evans (2007), así como en los procesos de pragmaticalización que han conducido a la creación de ciertos marcadores del discurso.

Os dejamos, en formato pdf, la presentación aquí